Dos danzantes se conocieron. Uno de ellos no sabía que lo era.
mi corazón se quedó en casa,
hoy solo existió mi caminar,
cerró el olympic, abre la disco.
los pies estan adentro,
"don, deme un whisky"
pues para esta sed,
mejor será con piedras.
ahora el aire es carretera,
canción de amor efímero
que fuera ángel de verano,
el naranja que se marchitó.
vi ojos de color granate
me pregunto si eso es humano
su cabello es capri-cornio
era la blusa que llevaba
corto mi pensar y lo doblo
pues su piel es porcelana
su aura de piélago críptico
ropa gotica pero urbana
frenesí sin soplo ni sopor,
su movimiento es un licor,
ahora seré un espectador,
pues esto no es comun.
el dj cierra cortinaje,
ella se sagitó al bar,
pues no tiene algun calmar,
tampoco ningún baltasar.
ella ha pedido agente naranja,
jamás lo había visto tres veces,
dos veces lo pensé, antes de hablar
"me trae azul, como tu cabellera,
el naranja mío se marchó a comprar"
me miró y yo pregunté su nombre,
solo afirmó que ella era Reina,
Marcos, encantado de conocerte.
ella me inició la conversación
le dije se movía angelical,
seguí conversando eternamente.
desacostumbraré estocisimos
hablar como el agua y cristales,
tanto como su propia energía
iré a ver mi corazón a casa,
no sin antes pedirle su número.
fuí a ver mi corazón a casa
olvidé donde lo guardé,
despues de algún furor teutón
que le apuñalé a mi tutora,
no está debajo de la cama
armario, abajo, la derecha,
está, al lado de Garcilaso
en un cofre ébano pulido.
te encontré, pinche cristalino
he de unirme a vos, secreto...
hora de correr a la maldita sea,
espero no te hayas ido de allí.
mi correr se entumece un mucho poco,
en mi instrucción contraria tu te vas...
y abro los ojos, seco nadar procedo,
mis sábanas mojadas de sudor véanse,
pues tengo que salir a como de lugar,
una hora en cronómetro tengo de partir.
sendos peces, y criaturas sin huesos
pasaron encima de ella muy gráciles,
una sepia nada, mujer rayada,
me rebasó, buscando los nautilos,
máquina pulsante tengo en el pecho
mejor que se quede en ese lugar,
siento mis dedos cruzarse sus manos
siente, recuerda que mano latidos.
seguimos conversando, a mi sorpresa,
caminando hacia la luz de la gente
es la una, el calcular aproximado,
confirmación visual, una con veinte.
una es la gran sed, dos son ese vidrio
las dos conciencias solo bailar quieren
caminar enano, sansón eufórico
mi hablar se mezcla con tu presencia.
el destino pide identificar,
ponemos los pies adentro, hay dos fríos.
bestias movíendose acaloradas
el aire, creo, es carretera y suena
matazmente sincronizados somos
dos cuerpos, dos almas se vuelven aire
somos licor del espectador quieto
nos ahogamos en flores doradas.
doce veces diría movimientos
pero me dijiste las doce veces
me supe deslizar en la baldosa
dos bebidas voy de pedir al toque
dos agentes naranjas, sin pensarlo
naranja se sintió probar el todo
algún tresillo dedicaré a esto
mientras tu presencia me lo permita.
el sol esa vez fue para dormirse
una vuelta inevitable le dimos
hoy nos instruyó para bailar danza
la caricia secreta, conocida
a la salida de aquella estación
ahora danzaremos mas que nunca
uniéndonos, el cuerpo mas el alma
hasta que venga nos salude el sol.